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Finalmente llegó el día que todo participante anhelaba… y pasó.

Tal vez...

A petición popular, hago un inciso en la línea general de mis entradas para incluir una un poco más personal: la de la participación de mi grupo de danza en el concurso de danza del conservatorio.

No obstante a lo anterior, me gustaría añadir en ésta u otra entrada más información sobre otros grupos participantes y, por supuesto, sobre los que representarán a nuestro conservatorio en la muestra de Andalucía. Animo a los que tengáis información a que os pongáis en contacto conmigo.

Primero de todo, quiero dar la enhorabuena a todos los que participasteis, pues entre todos hacemos que este proyecto siga adelante. Y por supuesto a los elegidos, cuya responsabilidad de representar a nuestro conservatorio es bien merecida tras todo vuestro trabajo.

El día del concurso estábamos todos nerviosos, como es normal, pero en nuestro caso nos pusimos aún más nerviosos cuando íbamos a colocar nuestra decoración (dos bancos y una farola), pues el lugar de paso era pequeño y la tensión porque nada dañase el atrezo, bastante evidente. Imaginaos un torrente de gente pasando continuamente y tú tratando que no le pase nada a un trozo de cartón… Un poco difícil, ¿no?

Bueno, a parte de eso nos dimos cuenta de que si necesitamos cambio de ropa o similar en medio de la actuación, hay que ser autosuficientes como en los ensayos, o bien traer ensayado absolutamente todo. El segundo día, es decir, con uno primero de ensayo, salió mejor solo porque no contábamos con el ‘elemento sorpresa’ de falta de coordinación con el apoyo externo (es lo que ocurre cuando hay muchos grupos con diferentes necesidades, pocos ayudantes, poco tiempo y muchos nervios). De esta aprendimos, sí, hay que ensayarlo todo, todo. Ay, si hubiésemos tenido un lugar como el teatro para ensayarlo un par de veces, qué de nervios nos hubiésemos ahorrado.

También tuvimos la emoción de contar con algo inesperado dentro del escenario, como pasa muchas veces. En este caso fue un clavel rojo que se empeñó en acompañarme en los saltos, y al que por suerte yo no acompañé en el suelo (fiuuu).

A continuación tenéis el vídeo de la actuación del segundo día, que no la del concurso, donde falta una de las bailarinas (MariTere). 

Nos presentamos al primer nivel (1º, 2º y 3º) de danza española.

Una vez visto el vídeo, puedo explicaros que se trata de la canción de Caccia a la Española del maestro Rodrigo, en una versión de Narciso Yepes. Hemos querido reunir tres grandes elementos de la danza española: la danza estilizada (los que iban con tacones en el vídeo, de largo), la escuela bolera (con zapatillas de media punta de ballet y falda pomposa) y finalmente, el folklore. Este último aparece en la canción del final, donde tratamos de plasmar en menos de 30 segundos el carácter de los verdiales. La canción es Partido de Verdiales(popular,Verdiales veleños/Málaga), del disco Antología de canciones y danzas de España, coros y danzas de la sección femenina del movimiento.

Quisiera dar las gracias a todos mis compañeros, amigos y familiares que han hecho posible esta bonita experiencia. ¡Lo que se puede aprender para un concurso! Esta ha sido la vez que más me he implicado en algo así: hemos hecho, aparte del baile y crear una grabación, los vestidos, un puente y hasta una farola que quedó bastante realista.

Gracias a Laura, Alberto, MariTere, María y Elena; el jurado no nos ha escogido, ¡pero yo sí os elijo a vosotros para seguir bailando y aprendiendo entre todos! ¡Equipo!

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