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Antonio Ruiz Soler, o Antonio el bailarín (Sevilla, 1921 – Madrid, 1996)

Fue un bailarín, bailaor, coreógrafo y director de gran talento, personalidad clave en la historia de la danza española, por su innovación, difusión y creación en este arte. Empieza sus andares siendo un niño, en la academia del Maestro Realito, y seantonio-el-bailarin le asigna a la que será su pareja estable de baile, Rosario (les llamarían Los Chavalillos Sevillanos). Bailan en fiestas y teatros de manera profesional: en el Teatro Duque de Sevilla, en la Feria Internacional de Lieja (Bruselas), ante los reyes de España Alfonso XIII y Victoria Eugenia, cuando fueron a presidir la Exposición Mundial de Sevilla. Se sigue formando con maestros como Otero y Pericet y se especializa en flamenco con Frasquillo.

Su apertura al resto de España lo propulsó, junto a su pareja artística, a toda América, donde permanecerían más de doce años. Durante este tiempo, la labor coreográfica y representativa de la pareja es extensísima. Son piezas fundamentales en su carrera el Zapateado de Sarasate, la jota “Viva Navarra” de Larrega y el “Zorongo Gitano”. De Granados tienen una selección de Goyescas y las Danzas Número IX y VII (Valenciana), de Turina, el Sacromonte, la Malagueña y Sevilla de Albéniz. El Café de Chinitas, con letras de García Lorca. De danzas de escuela: Seguidillas Manchegas, Panaderos, Bolero, Sevillanas y Fandangos de Huelva. Llevan también selecciones del El Amor Brujo y del Sombrero de Tres Picos, de M. De Falla, sin haberlo resuelto todavía en forma de ballet. Y por último el testimonio de la inspiración americana y caribeña en los bailes “El manisero” y “Jarana Yucateca”.

Como muestra de su etapa por EEUU, enlazo un video en el que bailan al son del vito en una película hollywoodiense: fragmento de Hollywood Canteen (1944). ¡Un verdadero derroche de energía!

En 1949 vuelven a España y por extensión a Europa. A las coreografías reseñadas de su estancia en América, se añaden otras nuevas paseadas por Europa, que forman en su conjunto el bloque impresionante de creación de la pareja.

  •         Aumentan el repertorio de Albéniz con las siguientes piezas de la suite Ibérica: Granada, Triana, Puerta de Tierra, El Puerto, Asturias y Navarra.
  •         De Granados “El Fandango de Candil” y las Danzas V, X y XI (Sortilegio de los collares)
  •         De Turina “El Zapateado”.
  •         De Halffter, “Las Cigarreras”; Selección del Capricho Español de Rimski-Korsakof.
  •         García Lorca adquiere ya una dimensión especial dentro del repertorio de Antonio, que se acusará a lo largo de los años. Aquí se reseñan: “Debajo de la Hoja”, Anda Jaleo” y “Los Cuatro Muleros”.
  •         Se les ve actuar en danzas americanas que bien pudieran haber sido creadas allí: “Huayno”, danza de la provincia de Cuzco.
  •         Nuevas versiones de bailes de palillos como el Bolero Robado, Boleras de medio paso, Malagueñas boleras.
  •         En flamenco: tanguillo, alegrías, farruca, tango de Cádiz, tarantos, serranas, siguiriyas gitanas, soleares, caracoles, fandangos por verdiales, y hay que reseñar de una manera especial la caña, creación que perfeccionará a lo largo de los años, para llegar a ser uno de los números más perfectos conjuntados.
  •         Monta también el inicio de lo que será más tarde un ballet: dos Sonatas de P. Antonio Soler, la número 5 en Re mayor y la 11 en Sol menor, por ahora en coreografía individual.

Además, Antonio crea el baile del martinete, estilo flamenco que hasta entonces sólo estaba reservado al cante. Nos os perdáis su interpretación en la película “Duende y misterio del flamenco” (minuto 01:02:20); si bien os recomiendo que la veáis entera pues no tiene desperdicio (incluye bailes flamencos y de escuela bolera, además de sonatas del Padre Soler interpretadas por Antonio (min. 00:34:46).

Edgar Neville escribió* de la creación que hizo Antonio del martinete: «Pocas veces se ha visto algo más bello, más emocionante que el baile por martinetes de Antonio debajo del Arco del Tajo de Ronda. Mi película Duende y Misterio del Flamenco recorrió el mundo entero, y gentes de las razas más alejadas de la nuestra, de la sensibilidad más remota y distinta, se levantaban del asiento en un momento dado, enloquecidas por el baile de Antonio, y gritaban, como lo hacían también el público de Jerez y Sevilla. Si no supiéramos que Antonio es un superdotado, un dios de la danza, su martinete hubiera bastado para atestiguarlo».

La última etapa de Antonio como bailarín fue en solitario, momento en el que crea la compañía Antonio Ballet Español. Durante dos décadas representa una treintena de coreografías que abarcan, desde la estilización coreográfica (Danza fantástica, La vida breve) hasta la adaptación del folclore (Viva Navarra, Fantasía galaica), pasando por la escuela bolera (Paso a cuatro, Puerta de tierra) y el flamenco (La taberna del toro, La sangre derramada). El amor brujo y El sombrero de tres picos serán dos de sus coreografías más destacadas.

Fallece en Madrid el 5 de febrero de 1996, tras una dura enfermedad, con el último deseo de que su estudio madrileño se convierta en un centro cultural para la danza y que se instituya una fundación y un premio con su nombre. Está enterrado en el cementerio de San Fernando de Sevilla.

*En el libro de fotografías Antonio el bailarín de España de Gyenes, se pueden recoger dedicatorias y comentarios hacia la figura de Antonio:

  •         El mismo Gyenes dice en el prólogo: «Desde que debutó jamás fracasó. ¡Oh!. Dios del Arte Sagrado, tú sabes que fácil es fracasar y caer verticalmente».
  •         Sergio Lifar dice de él, en forma poética, la realidad de su danza y de su personalidad, con estas palabras: «Antonio El Brujo posee una magia que filtra y nos hechiza. Nos lleva consigo en esta lucha de Amor, de Celos y de Seducción que viven en una sola persona. Es toro y matador, la arena y el público. La muerte y la vida, es el vencedor y el vencido en sí mismo; el instinto, la armonía, la geometría, el acento ordenado, la vida de este instrumento divino: el hombre. Este hombre está cerca de la Oración como de la Brujería en el acto de un Brujo donde el espíritu y el cuerpo están en conflicto perpetuo. Antonio es rico en todos estos elementos y nos transmite sus encantamientos. Antonio el hijo del Sol y de las hadas nocturnas. Es danzarín».
  •         Jean Cocteau en un dibujo que le dedica a Antonio en 1957, se expresa así: «Un fuego que se empeña en morir para renacer, es el estilo flamenco».
  •         Federico Mompou dice:« ..Antonio es la Danza».
  •         Y Ernesto Halffter. «… posee una extraordinaria imaginación creadora, lo que le lleva a realizaciones de altísima categoría artística y a montajes que sorprenden por su originalidad, buen gusto y fidelidad al espíritu de las obras que interpreta. Nunca olvidaré lo que Antonio hizo con mi Fantasía galaica de tantas bellezas en el detalle y en su conjunto y con aciertos tan singulares como el paso a dos, armonioso y poético, con el sonar de las vieiras contrapunteando el trenzar de los pasos… Antonio sabe hacer plásticas las ideas musicales con entera servidumbre y autenticidad al espíritu y a la letra de cada pentagrama».

Otras fuentes: Diccionario enciclopédico ilustrado del flamenco.

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