Etiquetas

,

A manera que la entrada anterior termina con la audaz aclaración de Mariemma, sobre la influencia de la escuela española en maestros internacionales de danza clásica; posteriormente ya no solo maestros se inspiraron en nuestros pasos, también hubo bailarines que individualmente tratarían de incluir alguna danza bolera en su repertorios, dado el éxito inenarrable que proporcionaba a los nativos.

En el XIX, suben a las tablas el polo de El contrabandista, El olé, El jaleo de Jerez, La cachucha, La rondeña, La malagueña y el torero, Las seguidillas mollares, El vito, Los panaderos y Las peteneras, todos ellos andaluces. A finales de este mismo siglo, los bailes boleros gozaron de una insospechada pujanza. Permanecían meses y meses en cartel y los maestros de baile tuvieron que inventarse continuas novedades. [1]

camprubi_1834

Cartel anunciador de los bailarines boleros Dolores Serral, Mariano Camprubí, Manuela Dubinon y Francisco Font, a su paso por los Países Bajos en 1834

Los saltos, vueltas y complicados trabajos de pies del bolero fueron aclamados en coliseos y teatros de toda Europa. A continuación, una breve enumeración de bailarines españoles que salieron hacia Europa:

  • Dolores Serral y Mariano Camprubí. Le bolero. Opera de París, 1834
  • Francisco Font y Manuela Dubinon. Los corraleros de Sevilla. Francia, 1834
  • Artistas boleros tuvieron contacto con August Bournoville (Copenhague, 1805-97), ratificando este hecho la influencia del bolero español en Dinamarca.
  • Pepita de OlivaPepita Oliva, La Estrella de Andalucía, bailaría entre otros, en la opera de Berlín o Viena donde los admiradores quitaban los caballos de su carruaje para llevarla ellos mismos hasta el hotel de la artista.[2] Como curiosidad sobre esta bailarina, os invito leer esta entrada sobre su vida y su anecdótica relación con un tipo de decoración húngara.
  • Petra Cámara, La Estrella de Sevilla, bailó por ejemplo con un grupo de bailarines en Londres.
  • Manuela Perea, La Nena. Londres, 1840
  • Ricard Moragas.
  • Roseta Mauri, estrella en la Opera de París durante mas de veinte años.
  • También artistas foráneas triunfan en España con bailes boleros, como Guy Stephan con Las Boleras de Cádiz, 1840

Estamos situados entre 1820-80, época que coincide con el posromanticismo balletístico de Europa. Se componen obras de ballet claramente influenciadas por el “furor” español: El toreador, La ventana, La gitana española, El diablo rojo, Lejos de Dinamarca, etc.

Asimismo, grandes bailarinas de la danza clásica como María Taglioni, Fanny Essler, Fanny Cerrito o Lucile Grahn hicieron algún baile bolero a lo largo de su vida profesional. Precisamente a Fanny Elssler y al baile bolero por el que fue afamada, la Cachucha, está dedicado este vídeo. Corresponde a una serie de vídeos de la Royal Opera House (Londres) sobre la evolución del ballet que, si bien están en inglés, os recomiendo que veáis. No obstante os lo dejo marcado en el momento en el que comienza la recreación del baile de la Cachucha, donde podréis apreciar el uso del torso.

Artistas de otros campos como poetas y pintores; todos se rinden ante los encantos de la danza bolera. El baile español se premia tanto, que se considera requisito para tener éxito en la danza.  Así, se dice que D. José Zorrilla dedicó una poesía a la bailarina francesa Guy Stephan, tras haber ésta bailado el Jaleo de Jerez con gran ovación de público y crítica (la gaceta El Laberinto publicaría en marzo de 1845 que «se presentó con toda la gracia de una española, y bailó con todo el garbo de una andaluza esbelta y resalada»).[3]

Aquí quedan unas estrofas:

Mariposa revoltosa,
tiende tus alas de oro y de gualda;
bella ondina nacarina,
despliega al viento tu suelta falda;
voluptuosa bailarina,
de ojos de cielo y nevada espalda,
deja que bese tus pies de rosa,
y que a tu nombre, Guy peregrina,
tejan mis versos una guirnalda.
 
 

Citas y fuentes:

Anuncios