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Rubén Olmo ha recibido el Premio Nacional de Danza 2015 en la modalidad de interpretación por su “dominio en la interpretación de todos los estilos de la danza española y su versatilidad de registros”, además de por “su identidad como intérprete y la constancia de su dilatada trayectoria, que incluye colaboraciones diversas con otros creadores”. (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte)

Trayectoria artística

Nacido en Sevilla en 1980, se licencia en Danza Española y Clásico por el Conservatorio de la cuidad hispalense. Posteriormente, formará parte del Centro Andaluz de Danza (CAD), y seguirá su camino en el Ballet Nacional de España (BNE), del que será bailarín solista.

De entre todos sus maestros, caben destacar: Marisol Delgado, José Manuel Moreno, Pepa Coral, Manolo Marín, Carmen Montiel, José Galván, Pedro Azorín, Juanjo Linares, Victoria Eugenia, “Manolote”, “Güito”, Mario Maya, José Granero, Javier Latorre, Aída Gómez, Nadín Astor, Antonio Canales y Teresa Nieto.

Como bailarín profesional, tras su paso por el citado BNE, ingresará o colaborará en las compañías de Eva la Yerbabuena, Ramón Oller, Rafael Amargo, Antonio Najarro e Isabel Bayón. Desarrolla posteriormente su faceta como profesor y director artístico en el CAD; siendo docente del mismo en la actualidad.

Ahora está llevando a cabo una labor artística más en solitario, y lo podremos ver en escena en Málaga durante esta semana y posteriores. Estrena el espectáculo ‘Las tentaciones de Poe’, donde el flamenco y el mundo del terror se fusionan, en una reflexión sobre las últimas 24 horas de Edgar Allan Poe. (Más info en DiarioSur)

En la siguiente entrevista de RNE, Olmo nos cuenta como fue la recepción de la noticia y sus impresiones; además de realizar una breve presentación sobre sus próximos e interesantes montajes: Ir a entrevista.

Sólo con oírlo demuestra ejemplaridad en modestia, esfuerzo y dedicación. Como una alumna más del Conservatorio de Danza de Sevilla, donde estudió, supone un orgullo, emoción y un no-sé-qué pensar que un día pudo empezar como nosotros, en una clase de éstas. Es hacer más patente y real lo que en muchos casos será el atisbo de un sueño; vivir de la danza. Y es también la demostración de que se puede hacer sin perderse en el camino, conservando la humildad con la que hace unos años se dirigió a nosotros en una charla que dio en el conservatorio. Gracias por seguir.

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